y luego romper las horas.
Reposar junto a tu hombro
convertido en almohada.
Cambiar el horario,
para poder verte mas,
mientras duermo.
Y, quizas,
dejemos morir esta rosa,
pensando que la estamos manteniendo con vida
a mitad de camino entre tu cama y la mia.
Pero que hermosa se ve al menos el rato que estoy al lado tuya.



2 comentarios:
llevo tiempo siguiendo tu blog!!me encanta lo sigo y me llega al corazon gracias por hacerme sentir tanto=)espero que te pases por mi blog
http://unahuidahaciaadelante.blogspot.com/
bonitas letras, lena de fuego y pasion... ya tienes un fans mas..Dame un besito
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