cambia el rumbo de esta vieja veleta,
girando sin parar sobre mi misma
no puedo ver nada con nitidez.
Invítame a respirar,
quedate, ayudame
a recuperar el control de lo eterno.
Invítame a respirar,
sólo esta noche juntos,
perdidos, hijos de la calle.
Invítame a respirar,
por ese susurro en la mañana,
por tu beso en mi espalda,
por mi mano en tu vientre.
Invítame a respirar,
y, por favor, quitame el aliento.



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